martes, 15 de septiembre de 2015

Rerum Novarum



La sociedad en su tiempo.
Una sociedad tradicional se iba extinguiendo, mientras comenzaba a formarse otra cargada con la esperanza de nuevas libertades, pero al mismo tiempo con los peligros de nuevas formas de injusticia y de esclavitud.
El conflicto entre el capital y el trabajo.
Se encontraban ante una sociedad dividida por un conflicto, tanto más duro e inhumano en cuanto que no conocía reglas ni normas.
La dignidad del trabajador y del trabajo.
El trabajo pertenece, por tanto, a la vocación de toda persona; es más, el hombre se expresa y se realiza mediante su actividad laboral. Al mismo tiempo, el trabajo tiene una dimensión social.
La propiedad privada.
La propiedad privada no es un valor absoluto, por lo cual no deja de proclamar los principios que necesariamente lo complementan, como el del destino universal de los bienes de la tierra.
Otros derechos del trabajador.
El “derecho natural del hombre” a formar asociaciones privadas; lo cual significa ante todo el derecho a crear asociaciones profesionales de empresarios y obreros, o de obreros solamente.
Derecho al salario justo.
El salario debe ser, pues, suficiente para el sustento del obrero y de su familia. Si el trabajador, “obligado por la necesidad o acosado por el miedo de un mal mayor, acepta, aun no queriéndola, una condición más dura, porque se la imponen el patrono o el empresario, esto es ciertamente soportar una violencia, contra la cual clama la justicia.
Derecho al descanso festivo.
Nadie puede privar al hombre: “a nadie es lícito violar impunemente la dignidad del hombre, de quien Dios mismo dispone con gran respeto”. En consecuencia, el Estado debe asegurar al obrero el ejercicio de esta libertad.
Relación entre Estado y ciudadanos.
El Estado,  no puede limitarse a “favorecer a una parte de los ciudadanos”, esto es, a la rica y próspera, y “descuidar a la otra”, que representa indudablemente la gran mayoría del cuerpo social.
Opción preferencial por los pobres.
El Estado debe velar por los más vulnerables los pobres, ya que muchas veces son desfavorecidos por las grandes potencias. En el que sufre esta impresa la imagen de Cristo.
Hacia las "cosas nuevas" de hoy.
El Papa previó las consecuencias negativas —bajo todos los aspectos, político, social, y económico— de un ordenamiento de la sociedad tal como lo proponía el “socialismo.
Error antropológico del socialismo.
Se considera al hombre como un simple elemento y una molécula del organismo social, de manera que el bien del individuo se subordina al funcionamiento del mecanismo económico-social.
Lucha de clases.
A lo largo de la historia, surgen inevitablemente los conflictos de intereses entre diversos grupos sociales y que frente a ellos el cristiano no pocas veces debe pronunciarse con coherencia y decisión. La lucha de clases en sentido marxista y el militarismo tienen, pues, las mismas raíces: el ateísmo y el desprecio de la persona humana, que hacen prevalecer el principio de la fuerza sobre el de la razón y del derecho.
Crítica de la Iglesia al socialismo.
Hay que garantizar el respeto por horarios “humanos” de trabajo y de descanso, y el derecho a expresar la propia personalidad en el lugar de trabajo, sin ser conculcados de ningún modo en la propia conciencia o en la propia dignidad.
Importancia de la Rerum novarum en las reformas estatales.
Esta encíclica vino a dar un nuevo giro en defensa de los trabajadores, fue un instrumento de solidaridad para con la clase obrera, y de esa manera respetar la dignidad humana.
El origen de las grandes guerras.
Este se da en el conflicto económico social, y el desprecio además teniendo como eje fundamental el egoísmo de ciertas esferas del estado.
Situación en la posguerra.
La verdadera paz —recordémoslo— no es el resultado de la victoria militar, sino algo que implica la superación de las causas de la guerra y la auténtica reconciliación entre los pueblos.
Sociedad democrática y justicia social.
Existen sistemas de “seguridad nacional”, que tratan de controlar capilarmente toda la sociedad para imposibilitar la infiltración marxista. Otra forma de respuesta práctica, finalmente, está representada por la sociedad del bienestar o sociedad de consumo.
Situación de los países independizados.
En ocasiones, la vida política está sujeta también al control de fuerzas extranjeras.


Mayor defensa de los derechos humanos.
Se ha ido difundiendo un sentimiento más vivo de los derechos humanos, que ha sido reconocido en diversos documentos internacionales.
Culminación de un proceso.
A lo largo de los años ochenta van cayendo poco a poco en algunos países de América Latina, e incluso de África y de Asia, ciertos regímenes dictatoriales y opresores; en otros casos da comienzo un camino de transición, difícil pero fecundo, hacia formas políticas más justas y de mayor participación.
Factores de la caída de los regímenes opresores.
El factor decisivo que ha puesto en marcha los cambios es sin duda alguna la violación de los derechos del trabajador. La mejor arma de  lucha pacífica, fueron las armas de la verdad y de la justicia.
Comprender al hombre desde lo cultual.
Las culturas de las diversas naciones son, en el fondo, otras tantas maneras diversas de plantear la pregunta acerca del sentido de la existencia personas.
El marxismo había prometido desenraizar del corazón humano la necesidad de Dios; pero los resultados han demostrado que no es posible lograrlo sin trastocar ese mismo corazón.
El hombre fue creado para la libertad.
Uniendo el propio sufrimiento por la verdad y por la libertad al de Cristo en la cruz, es así como el hombre puede hacer el milagro de la paz y ponerse en condiciones de acertar con el sendero.
El Reino de Dios, presente en el mundo sin ser del mundo, ilumina el orden de la sociedad humana, mientras que las energías de la gracia lo penetran y vivifican.
Encuentro entre la Iglesia y el movimiento obrero.
La Iglesia ofrece no sólo la doctrina social y, en general, sus enseñanzas sobre la persona redimida por Cristo, sino también su compromiso concreto de ayuda para combatir la marginación y el sufrimiento.
Afloramiento de odios y rencores.
Es de esperar que el odio y la violencia no triunfen en los corazones, sobre todo de quienes luchan en favor de la justicia, sino que crezca en todos el espíritu de paz y de perdón.
Necesidad de la ayuda de los países de Occidente.
Esta exigencia, sin embargo, no debe inducir a frenar los esfuerzos para prestar apoyo y ayuda a los países del Tercer Mundo, que sufren a veces condiciones de insuficiencia y de pobreza bastante más graves.
Desarrollo en una dimensión humana integral.
El punto culminante del desarrollo conlleva el ejercicio del derecho-deber de buscar a Dios, conocerlo y vivir según tal conocimiento.
Subordinación de la propiedad al bien común.
Este derecho, fundamental en toda persona para su autonomía y su desarrollo, ha sido defendido siempre por la Iglesia hasta nuestros días.
La misma doctrina social ha sido objeto de consideración por mi parte, primeramente en el discurso a la III Conferencia del Episcopado latinoamericano en Puebla.
Razones de la propiedad universal de los bienes.
Obviamente le incumbe también la responsabilidad de no impedir que otros hombres obtengan su parte del don de Dios, es más, debe cooperar con ellos para dominar juntos toda la tierra.
El trabajo es tanto más fecundo y productivo, cuanto el hombre se hace más capaz de conocer las potencialidades productivas de la tierra y ver en profundidad las necesidades de los otros hombres.
La propiedad del conocimiento, la técnica y el saber.
Es la propiedad del conocimiento, de la técnica y del saber. En este tipo de propiedad, mucho más que en los recursos naturales, se funda la riqueza de las naciones industrializadas. En efecto, la economía es un sector de la múltiple actividad humana y en ella, como en todos los demás campos, es tan válido el derecho a la libertad como el deber de hacer uso responsable del mismo.
Dificultad de entrar en el circuito del conocimiento.
Hoy muchos hombres, quizá la gran mayoría, no disponen de medios que les permitan entrar de manera efectiva y humanamente digna en un sistema de empresa, donde el trabajo ocupa una posición realmente central.
Los que no logran ir al compás de los tiempos pueden quedar fácilmente marginados, y junto con ellos, lo son también los ancianos, los jóvenes incapaces de inserirse en la vida social y, en general, las personas más débiles y el llamado Cuarto Mundo.
El libre mercado.
Es el recurso más eficaz para responder a las necesidades de la sociedad, y de esa manera cumplir con justicia equitativa para todos.
Campo de acción de los sindicatos.
Defienden sus derechos y tutelan su persona, desempeñando al mismo tiempo una función esencial de carácter cultural.


El consumismo.
El hombre ha vivido siempre condicionado bajo el peso de la necesidad y de esa manera responder a un demanda de calidad: calidad de la mercancía que se produce y se consume; calidad de los servicios que se disfrutan; calidad del ambiente y de la vida en general.
La cuestión ecológica.
El hombre, impulsado por el deseo de tener y gozar, más que de ser y de crecer, consume de manera excesiva y desordenada los recursos de la tierra y su misma vida.
El mismo ser humano cree que puede disponer arbitrariamente de la tierra, sometiéndola sin reservas a su voluntad.
Cuidar el ambiente humano.
Nos esforzamos muy poco por salvaguardar las condiciones morales de una auténtica ecología human. Las decisiones, gracias a las cuales se constituye un ambiente humano, pueden crear estructuras concretas de pecado, impidiendo la plena realización de quienes son oprimidos de diversas maneras por las mismas.
La familia, santuario de la vida.
La familia como el santuario de la vida. En efecto, es sagrada: es el ámbito donde la vida, don de Dios, puede ser acogida y protegida de manera adecuada contra los múltiples ataques a que está expuesta.
El Estado debe defender los bienes colectivos.
El Estado y la sociedad tienen el deber de defender los bienes colectivos que, entre otras cosas, constituyen el único marco dentro del cual es posible para cada uno conseguir legítimamente sus fines individuales.
Concepto cristiano de alienación.
El hombre no puede darse a un proyecto solamente humano de la realidad, a un ideal abstracto, ni a falsas utopías.  El hombre, fue creado por Dios para donarse libre y  auténticamente a sí mismo.
El capitalismo ante el fracaso del marxismo.
Muchas personas permanecen en el mundo fenómenos de marginación y explotación, especialmente en el Tercer Mundo, así como fenómenos de alienación humana en los países más avanzados; contra tales fenómenos se alza con firmeza la voz de la Iglesia.
La Iglesia no propone modelos económicos.
La Iglesia ofrece, como orientación ideal e indispensable, la propia doctrina social, la cual —como queda dicho— reconoce la positividad del mercado y de la empresa.
El hombre se realiza a sí mismo por medio de su inteligencia y su libertad y, obrando así, asume como objeto e instrumento las cosas del mundo, a la vez que se apropia de ellas.
Organización.
No puede hacerlo tampoco la mayoría de un cuerpo social, poniéndose en contra de la minoría, marginándola, oprimiéndola, explotándola o incluso intentando destruirla.
La Iglesia molesta en un estado totalitario.
La Iglesia defiende la persona, que debe obedecer a Dios antes que a los hombres defiende la familia, las diversas organizaciones sociales y las naciones, realidades todas que gozan de un propio ámbito de autonomía y soberanía.
La Iglesia defiende la democracia.
La Iglesia aprecia el sistema de la democracia, en la medida en que asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes, o bien la de sustituirlos oportunamente de manera pacífica.
Necesidad de defender los derechos del hombre.
El derecho a la vida, del que forma parte integrante el derecho del hijo a crecer bajo el corazón de la madre, después de haber sido concebido; el derecho a vivir en una familia unida y en un ambiente moral, favorable al desarrollo de la propia personalidad; el derecho a madurar la propia inteligencia y la propia libertad a través de la búsqueda y el conocimiento de la verdad; el derecho a participar en el trabajo para valorar los bienes de la tierra y recabar del mismo el sustento propio y de los seres queridos; el derecho a fundar libremente una familia, a acoger y educar a los hijos, haciendo uso responsable de la propia sexualidad.
Fomentar la solidaridad.
La Iglesia, fiel al mandato de Cristo, su Fundador, está presente desde siempre con sus obras, que tienden a ofrecer al hombre necesitado un apoyo material que no lo humille ni lo reduzca a ser únicamente objeto de asistencia, sino que lo ayude a salir de su situación precaria, promoviendo su dignidad de persona.
Cultura y renovación.
Cuando una cultura se encierra en sí misma y trata de perpetuar formas de vida anticuadas, rechazando cualquier cambio y confrontación sobre la verdad del hombre, entonces se vuelve estéril y lleva a su decadencia.
Todo el hombre debe participar en la formación de la cultura.
La Sagrada Escritura nos habla continuamente del compromiso activo en favor del hermano y nos presenta la exigencia de una corresponsabilidad que debe abarcar a todos los hombres.


Nunca más la guerra.
El otro nombre de la paz es el desarrollo. Igual que existe la responsabilidad colectiva de evitar la guerra, existe también la responsabilidad colectiva de promover el desarrollo. Hace falta un gran esfuerzo de comprensión recíproca, de conocimiento y sensibilización de las conciencias.
La finalidad de la Iglesia es atender al hombre.
Su única finalidad ha sido la atención y la responsabilidad hacia el hombre, confiado a ella por Cristo mismo, hacia este hombre, que, como el Concilio Vaticano II recuerda, es la única criatura que Dios ha querido por sí misma y sobre la cual tiene su proyecto, es decir, la participación en la salvación eterna.
Doctrina social, instrumento de evangelización.
 La fe le revela plenamente su identidad verdadera, y precisamente de ella arranca la doctrina social de la Iglesia, la cual, valiéndose de todas las aportaciones de las ciencias y de la filosofía, se propone ayudar al hombre en el camino de la salvación.
Para conocer al hombre, hay que conocer a Dios.
La Iglesia conoce el “sentido del hombre” gracias a la Revelación divina. La Iglesia, cuando anuncia al hombre la salvación de Dios, cuando le ofrece y comunica la vida divina mediante los sacramentos, cuando orienta su vida a través de los mandamientos del amor a Dios y al prójimo, contribuye al enriquecimiento de la dignidad del hombre.
Importancia de la difusión de las encíclicas.
Deseo que sea dada a conocer y que sea aplicada en los distintos países donde, después de la caída del socialismo real, se manifiesta una grave desorientación en la tarea de reconstrucción.
El Evangelio, estímulo para la acción.
La Iglesia es consciente de que su mensaje social se hará creíble por el testimonio de las obras, antes que por su coherencia y lógica interna.
El amor de la Iglesia por los pobres, que es determinante y pertenece a su constante tradición, la impulsa a dirigirse al mundo en el cual, no obstante el progreso técnico-económico, la pobreza amenaza con alcanzar formas gigantescas.
Promover la justicia.
No se trata solamente de dar lo superfluo, sino de ayudar a pueblos enteros —que están excluidos o marginados— a que entren en el círculo del desarrollo económico y humano.
Dimensión interdisciplinaria de la doctrina social.
La experiencia de novedad vivida en el seguimiento de Cristo exige que sea comunicada a los demás hombres en la realidad concreta de sus dificultades y luchas, problemas y desafíos, para que sean iluminadas y hechas más humanas por la luz de la fe.
Necesidad de la cooperación de todos.
La solución de un problema tan arduo requiere el concurso y la cooperación eficaz de otros. . El mundo actual es cada vez más consciente de que la solución de los graves problemas nacionales e internacionales no es sólo cuestión de producción económica o de organización jurídica o social, sino que requiere precisos valores ético-religiosos, así como un cambio de mentalidad, de comportamiento y de estructuras.
Compromiso de la Iglesia con el hombre.
Ha intervenido en el período turbulento de la lucha de clases, después de la primera guerra mundial, para defender al hombre de la explotación económica y de la tiranía de los sistemas totalitarios. La sociedad no tiene necesidad solamente de estos bienes, sino también de los valores espirituales y religiosos.
Mirar al pasado para preparar el futuro.
En todo tiempo, la verdadera y perenne “novedad de las cosas” viene de la infinita potencia divina: “He aquí que hago nuevas todas las cosas” (Ap 21, 5). Estas palabras se refieren al cumplimiento de la historia, cuando Cristo entregará “el reino a Dios Padre.



Comentario.
Rerum Novarum es un documento  muy completo donde la Iglesia expone de manera, precisa, clara y concreta. Hace suyos los problemas sociales tanto de aquella época como de nuestros días.
Es un documento donde la Iglesia se pronuncia de manera eficaz y pertinente, y hace eco con las palabras de Jesús, donde nos exhorta amarnos unos a otros. El documento nace en el pleno nacimiento de la Revolución Industrial. Europa y el resto del mundo estaban pasando crisis enormes, tanto en el ámbito político como, económico, social, lucha de poderes y los más afectados como siempre eran los pobres, que siempre son los marginados, y explotados por el dominio del poder.
Quizá era una utopía lo que se vivía y argumentaban que de esa manera se viviría en armonía, paz y fraternidad, pero se estaba lejos de proyectar esa realidad. Ante todo prevalecía lo material, pero la Iglesia a luz de leer los signos de los tiempos y bajo la guía del Espíritu Santo responde el Papa, León XIII, con el documento pontificio de la Rerum Novarum para ser esperanza en medio del dolor y sufrimiento de la sociedad marginada, y sobre todo crear conciencia en los lideres para formales y capacitar a respetar los deberes y derechos de los seres humanos. La riqueza de unos pocos y la pobreza de las masas había provocado una mayor cohesión entre los trabajadores.
El Papa, León XIII buscaba que se diera lo justo a cada quien según correspondía por equidad, igualdad y transparencia. Papa León XIII, les recordaba que los ricos y los empleadores deben saber, que no hay ley que les permita abusar, para su propio beneficio, esclavizando  al necesitado y de esa manera explotar despiadadamente a la clase humilde trabajadora.
Un punto muy importante es la formación de sindicatos para que estos velen por los intereses de la clase trabajadora, y de esa manera sean respetados y escuchadas sus peticiones para así poder incidir en las tomas de decisiones y mejorar cada vez más a la clase marginada.



Aplicada a la Vida.
En mayo de 2015, se cumplieron 124 años de la publicación de Rerum Novarum, y sigue tan vigente, porque la historia no se puede borrar, si esta pierde su memoria no podríamos tener un mejor presente y futuro, siempre hay que dar una vuelta al pasado, para no cometer los mismos errores.
Rerum Novarum respondió a un pasado, pero es un documento que se pensó a la luz del Evangelio, por ello no nos debe llevar a la indiferencia ya que en la actualidad se cometen los mismos errores, quizá ya no con la misma connotación, en lo particular es un documento que llega y me hace meditar muy profundamente ya que en un debido momento, mi familia y yo actuamos a grandes rasgos explotando a nuestros trabajadores que tuvimos en una época.
Hoy trato de inculcar a mi hermana sobre el trato y cuido que se debe tener con los trabajadores ya que somos iguales, sobre todo reconocer que somos hijos de un mismo Dios, por lo tanto nos merecemos respeto, cordialidad y cuido mutuamente.
Además me ayuda a tener más conciencia de este documento tan conmovedor, sobre todo que se dictamino en una fecha muy importante como es el 15 de mayo, una fecha tan bella porque es el día que se celebra a San Isidro Labrador, algunos le llaman el patrono de los campesinos. Un bello gesto ya que me recuerda la esencia de donde nací, me forje y sigo de una u otra manera luchando cuando veo injusticias en la sociedad, sobre todo en aquellos más vulnerables.

viernes, 31 de julio de 2015

Tiempo Ordinario Mateo 10, 7-15. Tiempo Ordinario. La evangelización, en nuestro tiempo, sólo será posible por medio del contagio de la alegría. Del santo Evangelio según san Mateo 10, 7-15 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: Id y proclamad que…

Historia de Jonás.



Narrador 1: El Señor habló a Jonás, y dijo Dios.
Dios: Jonás Hijo de Amitay, prepárate y ve a Nínive la metrópoli para anunciarles que su maldad ha llegado hasta mí.
Narrador 2: Jonás partió hacia tarsís, encontró un barco que zarpaba hacia Tarsís.
Jonás: Quiero un boleto para ir a Tarsís y estar lejos de Jesús
Narrador 1: Dios desencadenó un violento viento en pleno mar, el barco amenazaba con naufragar.
Marineros: Auxilio, Dios de nuestros  padres no nos abandones en  esta tempestad
Narrador 2: Y tiraron la carga por la borda del barco para liberarlo de peso
Narrador 1: Jonás dormía profundamente en la bodega del barco
Narrador 2: El capitán se acerco a él, y le dijo.
Capitán: ¿Qué haces aquí dormido?, levántate e invoca a tu Dios se apiada de nosotros y no perecemos.
Narrador 1: Propusieron entre todos  echar suerte para saber quién era el culpable del castigo, echaron suerte y le tocó a Jonás.
Narrador 2: Preguntaron a Jonás, ¿de dónde eres?, por qué  sucede esto, cuál es tu país, tu oficio?
Narrador 1: Jonás Respondió.
Jonás: Soy hebreo y creo en Yahvé, Dios del cielo que hizo el mar y la tierra.
Narrador 2: Aquellos hombres se asustaron y dijeron.
Hombres: ¿Por qué  me has hecho esto?,
Narrador 1: Y le preguntaron.
Hombres: ¿Qué podemos hacer contigo para que el mar se calme?
Narrador 2: El mar seguía enfureciéndose.
Narrador 1: Jonás respondió.
Jonás: Láncenme  al mar y el mar se calmara, reconozco que soy culpable de esta tempestad que nos amenaza.
Narrador 2: Los hombres remaban para llegar a tierra firme, pero no podían porque el mar seguía enfureciéndose.
Hombres: ¡Hay Yahvé, que no perezcamos por culpa de este hombre
Narrador 1: Tomaron a Jonás y lo lanzaron al mar, y el mar se calmó, y aquellos hombres creyeron firmemente en Yahvé, le ofrecieron sacrificios y promesas.
Narrador 2: Yahvé hizo que un pez se tragara a Jonás, Jonás tuvo en el vientre del pez 3 días y 3 noches. Jonás oro desde el vientre del pez diciendo:
Jonás: En mi angustia clame a Yahvé y él escuchó mi suplica, las aguas asfixiaban el aliento, el abismo me envolvía, las aguas enredaban mi cabeza, tú sacaste mi vida de la tumba Yahvé, Dios mío.
Narrador1: Entonces Yahvé ordenó al pez que vomitara a Jonás en tierra firme.
Narrador 2: Por segunda vez Yahvé. Habló a Jonás.
Dios: Prepárate y ve a Nínive, para anunciarles el mensaje que yo te comuniqué.
Narrador 1. Jonás se preparó y marchó a Nínive, de acuerdo con la orden de Yahvé. En plazo de 40 días Nínive será destruida, los ninivitas creyeron en Dios y se arrepintieron.
Narrador 2. El anuncio llego hasta el rey,  y proclamó.
Rey: Hombres y mujeres, ganado mayor y menor, no prueben bocado, ni pasten, ni beban agua. Que hombres y animales se vistan con sacos e invoquen a Dios con insistencia, y que cada uno se convierta de su mala conducta.
Narrador 1: Jonás sintió un gran disgusto, se enfureció y oró así a Yahvé.
Jonás: ¡Hay Yahvé, ya lo decía yo cuando estaba todavía en mi tierra y por eso me apresure a uir a Tarsís. Pues sabía que tú eres mi Dios, clemente, compasivo y misericordioso, así que Yahvé quítame la vida que antes de estar vivo.
Narrador 2: Pero Yahvé le dijo.
Dios: ¿Te parece bien enfurecerte así?
Narrador 1. Jonás salió de la ciudad y se instalo al oriente, allí hizo una choza y se sentó a su sombra.
Narrador 2: Entonces Yahvé hizo crecer una planta por encima de la cabeza de Jonás, para darle sombra y liberarlo así de su malestar, Jonás se puso muy contento con aquel árbol, al día siguiente, al rayar el alba Yahvé envió un gusano y se comió la planta.
Narrador 1: Jonás empezó a desfallecer y se deseo la muerte, diciendo.
Jonás: Prefiero morirme a estar vivo
Narrador 2: Entonces Dios dijo a Jonás.
Dios: ¿Te parece bien enfurecerte por el ricino?
Narrador 1: Respondió
Jonás: Sí me parece bien enfurecer hasta la muerte!
Narrador 2: Y Yahvé Replico.
Dios: Tú te compadeces de un ricino que no te  ha costado hacer crecer, que al cabo de una noche apareció y al cabo de otra desapareció, ¿        y no voy a compadecerme de Nínive, la metrópoli donde viven más de veinte mil personas que no distinguen el bien del mal, y una gran cantidad de animales?.

Género y diversidad sexual en Nicaragua.



En la actualidad hay muchas cosas que denigran a las personas que tienen una orientación indistinta a la nuestra.  Para el sociólogo René Arévalo Silva es necesario que se les respete y sobre todo se les respeten sus derechos. También es importante que el Estado garantice la igualdad entre hombres y mujeres, esto  debe iniciarse desde que somos pequeños en nuestras escuelas, donde se brinde un trato equitativo, sin ninguna clase de distinción. ¿Qué es género? Conjunto de valores, actitudes, costumbres y comportamientos que una cultura atribuye a hombres y mujeres. En este sentido, podría decirse que con la teoría sexo – género se intenta explicar los procesos mediante los cuales se adscribe la identidad de género en función de sexo. Con el concepto de género, se rompe el sistema de creencias que deposita en la biología, la causa de las diferencias conductuales entre hombres y mujeres.

Entiéndase diversidad sexual, como  un término que se usa para referirse a la diversidad dentro de la orientación sexual; de hecho, habitualmente se usa una clasificación simple de cuatro orientaciones: heterosexual, homosexual, Transexual y bisexual.
En nuestra cultura, ha sido dominante la idea del sexo como sinónimo de género así las conductas socialmente aprendidas son vistas como naturales, esenciales e imposibles de cambiar. De esta interpretación se derivan los estereotipos sexuales. Algunos ejemplos de conductas socialmente aprendidas pero consideradas como “naturales” o biológicamente determinadas para los hombres y las mujeres son: Hombre: Fuerte, dominante, conquistador, independiente, no llora, racional, duro, individualista, profundo, enérgico, agresivo, desordenado. Mujer: Vulnerable, dependiente, coqueta, necesita protección, llora con facilidad, intuitiva, delicada, dedicada a los demás, vana, compasiva, amorosa, ordenada. Estas características son interpretadas como naturales por fuerza social con que son impuestas en nuestra cultura machista nicaragüense.  Aún antes del nacimiento, las expectativas del padre, la madre y todo el grupo familiar varían dependiendo del sexo supuesto de quien va a nacer. Se presenta además, por lo general, una preparación diferencial del ambiente los colores y el tipo de ropa, los juguetes y los accesorios.
La identidad de género se adquiere, por lo tanto, por la experiencia de vivir desde el nacimiento con las expectativas, ritos y costumbres que la cultura considera apropiados para el comportamiento masculino y femenino. El aprendizaje no sólo se lleva a cabo en el grupo familiar, sino que es promovido, también, en el sistema educativo, la publicidad, los mitos y la literatura.
Nuestra identidad, como hombres o como mujeres, es alcanzada por medio de un proceso de aprendizaje de lo que es prohibido, obligado o permitido de acuerdo con el sexo, que nos garantiza la aprobación social necesaria para lograr el sentimiento de pertenencia a la cultura en que nacemos, crecemos y nos desarrollamos.



Carlos un hombre que se considera bisexual compartió el siguiente ejemplo la experiencia de un niño y una niña de cinco años. Ambos reciben mensajes implícitos acerca de lo que es apropiado o no. Así, la niña será estimulada si juega con muñecas y muestra un comportamiento dócil y apacible, pero podrá ser sancionada o reprobada si juega con juguetes considerados, tradicionalmente, masculinos tales como: motos, soldados y pistolas o bien, muestra un comportamiento “rudo” y agresivo. En forma diferente, el niño recibirá aprobación en la medida que su conducta se aleje o se distancie de todo lo considerado femenino: jugar con muñecas, llorar o mostrar debilidad frente a otros niños. Aún el contacto afectivo y el apego con la madre, también podrán verse como peligroso y se le castigará o burlará por ello. Por ejemplo, el uso de palabras peyorativas como “mamita” le indica cómo debe comportarse un hombre en nuestra cultura nicaragüense.
Por el contrario, las conductas agresivas, de poder dominio frente a otros niños, suele ser aceptadas por todos los quienes viven a su alrededor. Además de la exigencia para un comportamiento diferencial por el sexo, el sistema socio – cultural establece, también, una valoración distinta y jerárquica para las características supuestamente femeninas y masculinas.
De este modo, la racionalidad es más valorada que la intuición, la independencia, el mundo del trabajo público al mundo doméstico y el dominio a la habilidad de cuido y atención de otros. Es decir las particularidades, típicamente, masculinas son consideradas superiores y esenciales para el éxito personal, el desarrollo cultural, científico y tecnológico y, por tanto, para el mejoramiento de las condiciones de un país. En este sentido dado que las características femeninas y masculinas son interpretadas como naturales, también se considera natural la situación de privilegio de los hombres en el campo social, político y económico.
El determinismo biológico oculta la raíz social de la desigualdad y la discriminación de las personas que tienen orientación sexual distinta en nuestra cultura nicaragüense que está marcada por un machismo muy arraigado que me atrevería a decir es de índole patriarcal. En el proceso de adquisición del género, también se aprende a exhibir, tolerar o inhibir la conducta violenta. En forma general, la sociedad promueve en los varones, la exhibición de conductas violentas y, en las mujeres su exhibición; aunque en forma específica, existen seres humanos que se salen de la norma social y encontramos por tanto, mujeres con conductas agresivas y hombres con la habilidad para cuidar de personas más vulnerables, “suaves” e interdependientes.
La teoría del aprendizaje social contribuye, en forma específica, con la explicación de los factores por medio de los cuales las personas aprenden a exhibir o inhibir el comportamiento agresivo “en determinadas situaciones” y el por qué existen diferencias sexuales en su manifestación. Una conducta agresiva dependerá, entre otras cosas, de los siguientes elementos: a) La intensidad de la motivación para herir o lastimar a otros. b) El grado de frustración frente al ambiente. Es decir, la presencia de acontecimientos que bloquean el logro de las metas personales, incluyéndose, también, los sentimientos de impotencia que impiden la persecución de objetivos importantes. Antiguamente se pensaba que este era el factor principal que causaba la agresión. Ahora, sin embargo, se le ve únicamente como un elemento contribuyente y que por sí solo no explica la aparición de tal conducta.
Específicamente podríamos examinar la frustración y la impotencia que sienten las mujeres, amas de casa u obreras, esto no las lleva a golpear, violar o herir a sus esposos. c) La intensidad y frecuencia de recompensas hacia la conducta agresiva. La tolerancia de la misma, por parte de otras personas, también se interpreta como recompensa a la violencia. En nuestra cultura, los varones somos más estimulados en contraste con las mujeres a exhibir este tipo de comportamientos. El boxeo…un ejemplo de ellos… d) La observación e imitación de “modelos agresivos”. Ejemplo, los hijos varones de padres que golpean a sus esposas, tienen una probabilidad mayor, cuando adultos, de abusar de sus parejas que los niños criados en hogares sin violencia. De igual manera, la agresión recibida también actúa como modelo para responder a situaciones conflictivas. Los modelos pueden ser de la vida real, del cine o la televisión. e) La cantidad de culpa o censura asociada a la expresión de los violentos. Otro ejemplo de la desigual que  existe entre géneros es: Los hombres casados se consideran como propietarios de sus esposas e hijos (as). Por su experiencia de vivir desde el nacimiento en nuestra cultura, el niño aprende que los padres tienen poder y control frente a sus madres. Por ejemplo, ellas complacen, sirven, pueden pedirles permiso para salir, estudiar o trabajar y necesitan de la aprobación masculina para tomar decisiones. En nuestro país, el uso del apellido del esposo es común “Sra. De Z, es claro ejemplo de la concepción de las mujeres como propiedad masculina. Esta idea es reforzada en su contacto con otras familias, en la escuela y en la televisión. De igual manera, los hijos y particularmente, las hijas son considerados propiedad paterna y es común escuchar argumentos de padres incestuosos tales como “primero mía y después de otro” o como una vez decía un hombre encarcelado en Honduras por tal delito: “yo no sé porque estoy preso si yo no he hecho nada malo, no he robado, no he matado, no le he hecho nada malo a nadie. Mis hijas son mías y nadie tiene que meterse” Con frecuencia solemos  escuchar algunos comentarios como el siguiente: Los hombres no deben expresan sentimientos asociados con su vulnerabilidad. El llanto, la ternura, el temor y la tristeza, propios de la condición humana, para mí desde mi visión de cristiano. He visto también como a veces los hombres somos inhibidos en nuestra expresión. Y lo que veo en esto es que al no tener contacto con ellos (sentimientos) estos pueden ser desvalorizados y nos lleva a no entender cuando estos son expresados por otras personas.
Algunos conceptos erróneos acerca de nuestra masculinidad: Los hombres no deben llorar”, “nosotros no deberíamos sentir ninguna clase de emociones”” existen sentimientos masculinos y sentimientos femeninos” “ los sentimientos son insalubres y demuestran debilidad”, “ expresar los sentimientos es infantil”, “ los adultos superan su necesidad de llorar”, “ las mujeres tienen libre acceso a sus sentimientos, los hombres no”, la lógica es masculina, los sentimientos son femeninos”, los sentimientos significan que está fuera de control.
 

Bien la vinculación entre sexo y emociones. El contacto afectivo suele verse como propio de la condición femenina e inhibirse, de esta manera, en los hombres. La prohibición al contacto físico entre hombres (incluido el padre) y la temprana separación e inhibición de éste con la madre, posibilitan la creencia de que la expresión del afecto solo es posible por medio del contacto sexual. Los hombres que hemos sido socializados con este mensaje tenemos mayores probabilidades de interpretar el acercamiento afectivo de las mujeres, las niñas y los niños como una invitación al sexo. En un país tan ortodoxo se necesita una gran educación para aprender a convivir,. Sin discriminar a nadie por su condición u orientación sexual.

Para el activista de la Comunidad LGTB, en  Nicaragua, Jorge Antonio Fidler, asegura que cada vez se dan pasos aunque sean lentos, pero se ve la aceptación en algunos sectores de la sociedad sobre la diversidad sexual, mas tolerancia, iniciativas de parte del estado, aun que considera que en política todo es válido, refiriéndose que a veces estas organizaciones son manipuladas.